Cuando estos dirigentes políticos se hayan ido, los maestros seguiremos aquí. Vendrán otros y se marcharán de nuevo, pero los maestros seguiremos aquí. Las leyes educativas cambiarán, y cambiarán directrices, sillones y prebendas, pero los maestros seguiremos aquí.
La única revolución educativa con visos de éxito está en nuestras manos, y hay que hacerla en las aulas.